Entre bastidores de los NTV MVAs, el ambiente era un caos: los miembros de la tripulación iban de un lado a otro, comprobando frenéticamente el equipo, mientras los artistas y sus séquitos llenaban el espacio.
Era un despliegue de glamour y riqueza, cada artista lucía ropa de diseñador, rodeado de gerentes, estilistas y asistentes.
Los chicos de AMANECER, sin embargo, destacaban; no porque fueran llamativos, sino porque eran claramente... modestos.
Ren miraba a su alrededor, asimilando la escena. —Está loco aquí atrás —murmuró, dándole un codazo a June—. Mira las instalaciones para estos otros artistas.
June lo tomó todo con una expresión inescrutable.
Piezas de utilería enormes se introducían para el próximo acto: una fachada de castillo completa que se usaría para una actuación de temática fantástica.
Mientras tanto, en su pequeño rincón, AMANECER solo contaba con unos pocos miembros del personal y ninguna utilería extravagante. Su actuación iba a ser en esencia pura.