Emma
—Oh —digo nerviosa, colocándome un mechón de pelo detrás de la oreja y dedicándole una sonrisa tímida.
Se acerca más. Ladea la cabeza mientras su mirada recorre mi cuerpo como si me estuviera evaluando.
—Me encantaría quedarme a hablar, pero tengo prisa. ¿Me das tu número? —pregunta en voz baja, educadamente.
—Claro —le tiendo mi móvil.
Lo coge, sus dedos rozando los míos mientras teclea su número y me lo devuelve a la mano.
—Me llamo Luke.
Guardo su número. —Soy Emma. —Luego cojo su móvil, tecleo el mío y se lo devuelvo.
Le sonrío y él no aparta la mirada. El mundo parece desvanecerse hasta que esa voz, grave y fría, rompe el momento.
—Es intocable.
Mi hombro se tensa y me giro justo a tiempo para ver a Knox fulminando a Luke con la mirada, como si fuera a estrellarle la cabeza contra una roca.
¿Qué hace él aquí?
Knox está de pie detrás de mí, sin apartar los ojos de Luke.